
Nicolás Bazzani
Gracias al avance tecnológico y a los nuevos mecanismos de comunicación, las empresas modernas pueden comercializar sus productos o servicios en cualquier parte del globo: para lograrlo, necesitan emprender poderosas acciones de posicionamiento de marca, entre las que destacan los proyectos digitales.
Si deseas que un proyecto digital ocasione un impacto positivo en tu público objetivo, es fundamental que desarrolles una eximia gestión.
¿Buscas una guía que te ayude a profundizar tus conocimientos en cuanto a las mejores prácticas en los proyectos digitales? ¡Llegaste al lugar indicado!
A continuación, hablaremos detenidamente sobre el tema presentando no solo los principales aspectos de este tipo de proyecto, sino también brindando un detallado paso a paso para estructurarlo con fluidez y calidad.
Asimismo, encontrarás tips increíbles para generar resultados aún más atractivos y rentables.
¡Lee con mucha atención hasta el final!
Proyectos digitales: ¡Lo que quieres saber y nadie te cuenta!
A medida que el mundo gira, la tecnología avanza proporcionando flamantes y eficientes herramientas para los diferentes sectores del mercado.
Afortunadamente, la transformación digital ha generado una nueva dinámica de negocios caracterizada por la mitigación de las barreras geográficas y el desarrollo de nuevas oportunidades de ingresos mediante el comercio en línea.
Bajo este contexto, entran en escena los proyectos digitales. Ahora bien, ¿qué es un proyecto de esta índole?
Un proyecto digital tiene como objetivo crear y poner a disposición un producto exclusivamente en el entorno online, por ejemplo, sitios web, cursos virtuales, canales de videos, blogs y softwares.
Básicamente, la principal finalidad de estos proyectos es agilizar el reconocimiento de la marca y de sus productos o servicios para difundirlos a la mayor cantidad posible de consumidores.
Este tipo de proyecto cuenta con algunas particularidades como:
- Dominio de tecnologías.
- Comprensión de los tipos de interacción virtual.
- Atento enfoque a la experiencia de usuario.
Ante estas peculiaridades y cuestiones específicas, ¿cómo garantizar que el proyecto sea exitoso y proporcione los resultados esperados? La respuesta más indicada es: ¡gestionarlo adecuadamente!
La administración de los proyectos digitales es un campo que se ha ido estructurando de acuerdo con las demandas del mercado y es importante tener en mente que su avance y su éxito se vinculan estrechamente con el desarrollo digital.
Las nuevas herramientas, perspectivas y técnicas digitales permiten llevar a cabo proyectos mucho más osados y acordes con las expectativas de un nuevo perfil de consumidor que es extremadamente conectado, crítico e inmediatista.
En términos generales, la gestión involucra planificar, organizar, coordinar, ejecutar y evaluar tanto las actividades como las etapas de los proyectos digitales para que la idea inicial se convierta en una realidad alineada con los objetivos corporativos y con las expectativas de los clientes.
Más allá de hacer hincapié en la planificación y en la organización, es esencial que el gestor monitoree la ejecución de los proyectos, ya que así puede poner en marcha acciones emergentes apenas detecte cambios comerciales y disruptivos que afecten de alguna manera los resultados.
La adecuada planificación de un proyecto digital interfiere directamente en el desempeño del producto en el mercado: prestar atención a este punto es crucial para aumentar la probabilidad de alcanzar los retos financieros deseados.
¿Quieres comenzar con el pie derecho? ¡Considera estas 2 variables!
Después de tener una muy buena idea, las personas tienden a desarrollar el proyecto tan pronto como puedan. No obstante, si quieres prosperar y no morir en el intento, esta no es una buena idea.
Por eso, antes de iniciar la planificación, recomendamos que respires hondo y reflexiones sobre 2 puntos cruciales:
1. Potencial del producto en el mercado digital
¿Existe suficiente público para el producto que deseas lanzar al mercado? Hay una gran diferencia entre expectativa y realidad: cuando hablamos de negocios, es esencial que orientes tus decisiones considerando tu perspectiva racional.
De esta manera, antes de invertir recursos en el proyecto, es importante que definas si realmente vale la pena seguir adelante con la idea o si debes guardar los recursos para aplicarlos en otra ocasión.
De hecho, considerar la perspectiva del design thinking —pensamiento de diseño— puede ser extremadamente valioso para entender el potencial de un proyecto. En este sentido, ten en mente los siguientes aspectos:
Necesidades
Realizar una investigación de mercado en la que se identifiquen demandas, tendencias y expectativas de los clientes potenciales ha dejado de ser una tarea opcional para convertirse en una necesidad.
Mediante este tipo de acción, se puede descubrir si el público objetivo está dispuesto a pagar y cuánto invertiría para contar con ese producto.
Lluvia de ideas o brainstorming
Es importante que tanto el gestor como el equipo de trabajo piensen “fuera de la caja” y, de esta manera, cuenten con más soluciones potenciales.
Después de reflexionar y estructurar adecuadamente cada solución, es posible probarlas a fin de detectar y limitar las mejores alternativas.
Presupuesto
El gestor debe definir un monto suficiente para desarrollar el proyecto y para asegurar los recursos necesarios para la etapa posterior a su lanzamiento.
Esto se debe a que, a menudo, el producto no tiene lucro a partir de su primer día en el mercado y puede demandar correcciones y ajustes con el objetivo de atender plenamente a la audiencia.
Producto Mínimo Viable (PMV)
La idea de producto digital puede tener un espectro muy amplio y contar con abundantes características. En virtud de esto, es fundamental enfocar el PMV, ya que mitiga la complejidad del proyecto y evita que se invierta en recursos innecesarios.
Como ves, pensar bajo la óptica del design thinking es una forma muy inteligente de identificar y analizar si el proyecto digital configura una buena inversión.
2. Tráfico relevante y suficiente
Esta variable se refiere a los canales virtuales que se deben considerar en el momento de llevar a cabo las estrategias de mercadeo del producto digital.
Por ejemplo, si deseas vender un ebook mediante una página web, necesitas ejecutar acciones que fomenten el tráfico de visitantes al sitio y, así, mejoren su potencial de conversión.
En este aspecto, necesitas poner atención en estos 7 canales de tráfico:
Directo
Son los visitantes que ingresan al sitio mediante la digitación de su URL —uniform resource locator o localizador de recursos uniforme— en el navegador.
La difusión del sitio web en las redes sociales, en los blogs de partners de negocios y en otros canales famosos entre la audiencia es una forma muy efectiva de dar a conocer al negocio para generar, de este modo, una mayor conciencia de marca.
En definitiva, este tipo de tráfico tiene un gran potencial, puesto que los visitantes ya conocen a la marca y tienden a seguir los objetivos propuestos con mayor fluidez.
Orgánico
Es el tráfico generado por los buscadores en virtud de la marca o de la categoría.
Para alcanzar un buen nivel de tráfico orgánico, es fundamental trabajar el posicionamiento en motores de búsqueda por medio de la aplicación de las técnicas de optimización de motores de búsqueda o search engine optimization (SEO) y la producción de contenidos relevantes que realmente añadan valor ante la perspectiva del público objetivo.
Pagado
Este tipo de tráfico se origina mediante la vinculación de anuncios y publicidad a través de videos, enlaces en páginas extremadamente sobresalientes para la audiencia y banners.
Para maximizar los resultados obtenidos a raíz de presupuestos limitados, es indicado invertir en los anuncios de redes sociales o de buscadores, también conocido como mercadotecnia en motores de búsqueda o search engine marketing (SEM).
En líneas generales, al llevar a cabo acciones pagadas en ambos canales, trabajas con dos tipos de segmentaciones: búsquedas concretas e intereses de la audiencia.
La efectividad de la inversión en este tipo de método debe medirse frecuentemente para verificar si los costos de adquisición de cliente (CAC) son aceptables, además de constatar si la publicidad es interesante para el proyecto y, por ende, para el negocio.
Social
Es el tráfico generado por las redes sociales, ya sea mediante las páginas corporativas o contenidos compartidos en otros perfiles.
Para alcanzar un buen nivel de visitantes, es esencial producir y ofrecer contenido de valor que estimule al usuario a salir de su navegación en la red para acceder al lugar en el que se difunde el proyecto digital.
Referente
El tráfico de referentes se genera a partir de la divulgación de enlaces del sitio web del negocio en otras páginas por medio de intercambios, acuerdos o en virtud de su valor.
Por lo general, es un tráfico difícil de construir, puesto que se relaciona directamente con el grado de autoridad en el mercado.
Email marketing
La audiencia fruto del email marketing es muy relevante y optimiza la probabilidad de conversión.
Sin dudas, cuando disponemos de una base de direcciones electrónicas de personas que realmente se identifican con la marca y sus proyectos digitales, aumentamos la probabilidad que sigan las orientaciones y realicen la acción de compra.
Afiliados
Es el resultado de la mezcla de tráfico de referentes y pagado: los afiliados son “intermediarios” a los que se paga en virtud del tráfico generado para el producto digital.
Para captar este tipo de visitantes, es necesario establecer acuerdos individuales o por medio de los mercados existentes.
En definitiva, existen muchísimas opciones para incrementar el tráfico del producto digital y es recomendable trabajar con un conjunto de soluciones que, de hecho, sean interesantes para la difusión, la captación de clientes y la conversión. Por esta razón, es muy importante medir tanto el tráfico como el comportamiento generado por cada canal y verificar si los medios aportan los resultados esperados.
Por lo tanto, para empezar con el pie derecho y desarrollar una perspectiva positiva, es imprescindible que en el periodo que antecede a la planificación y la puesta en marcha, evalúes tanto la demanda de mercado ante el producto digital que deseas ofertar como la dinámica de captación de clientes.
De esta manera, podrás emprender acciones más acertadas y orientadas al cumplimiento de tus objetivos comerciales.
6 pasos imprescindibles para desarrollar proyectos digitales
Ahora que conoces que aspectos debes poner en la balanza antes de crear y llevar a cabo un proyecto en el entorno virtual, ha llegado el momento de señalar cómo planificarlo y, de este modo, alcanzar los resultados esperados.
El plan es un documento que tiene como finalidad orientar a los equipos de trabajo durante el proceso de creación, producción y difusión del proyecto digital.
Podemos decir que la planificación es un aspecto clave para el desempeño y, por consiguiente, para el éxito de un proyecto en el mercado digital.
¿Cómo estructurar esta estrategia para ofrecer buenos resultados?
En las próximas líneas, presentamos 6 pasos básicos para elaborar un plan muy efectivo y, así, garantizar el éxito del proyecto digital; conviene señalar que cada etapa se desglosa en diferentes aspectos que varían de acuerdo con el tipo de proyecto y con el contexto.
¡Veamos!
1. Definición del aspecto del producto final
En este primer paso, deberás definir la apariencia del producto digital.
Si la empresa cuenta con la asesoría de una agencia, esta puede definir profesionales expertos en desarrollo.
Asimismo, tener wireframes o esquemas de página iniciales predefinidos puede ser muy útil para optimizar la comprensión de la idea, ampliar la percepción acerca del resultado final y definir un presupuesto más preciso y ajustado a las necesidades del proyecto.
2. Profundidad en el diseño
Luego de estructurar el “esqueleto” y el aspecto final del producto, es hora de enfocarse en el diseño de interfaz y visual que abarca aspectos gráficos e identidad empresarial, entre otros puntos relevantes para el posicionamiento de marca.
3. Uso de un prototipo
Antes de estructurar la primera versión del producto, es interesante desarrollar un prototipo con un diseño más básico que comprenda determinadas características.
Si cuentas con el apoyo de una agencia, solicita a los diseñadores que construyan un prototipo funcional para ver e interactuar con el producto desde diferentes dispositivos, pues así considerarás la perspectiva de los usuarios potenciales.
Asimismo, la etapa abarca la realización de la prueba de usuario A/B acerca del prototipo que se debe rectificar antes de desarrollar el definitivo.
4. Aplicación de metodologías ágiles
Básicamente, estas metodologías posibilitan adaptar el mecanismo de trabajo de acuerdo con las demandas del proyecto, lo que conlleva a una mayor flexibilidad, eficiencia, autonomía y rapidez para articular nuevas acciones en sintonía con las características del ambiente.
Contar con una metodología ágil para gestionar un proyecto digital permite incrementar la productividad, situación que promueve un mayor control de los procesos y la obtención de un producto final con elevado valor añadido ante los ojos de la audiencia.
Entre las metodologías ágiles más usadas, destacamos:
- SCRUM: la herramienta propone que un proyecto se divida en pequeños ciclos de actividades. También, plantea que se realicen reuniones periódicas con el objetivo de alinear las tareas y evaluar dinámicas que mejoren los procesos mediante el aporte de más agilidad.
- Kanban: conocida como “Tarjeta Visual”, consta de la elaboración de un diagrama —debe estar disponible para todos los integrantes del equipo— con 3 columnas de tareas: terminadas, en proceso y pendientes. Algunos de sus principales beneficios son aportar métricas visuales, permitir la adecuada planificación de tareas y aumentar el rendimiento de los profesionales.
- Design Sprint: la herramienta usada por Google es una estrategia de negocios relacionada con Google Ventures, un servicio ofrecido para el desarrollo y crecimiento de startups tecnológicas. Se trata de un proceso en el que una empresa debe solucionar en 5 días diferentes aspectos involucrados con el diseño, prototipo y testeo de público con el objetivo de reducir meses de trabajo a algunas semanas.
El uso de estas metodologías para gestionar los proyectos digitales proporciona numerosas ventajas, por ejemplo:
- Optimiza la calidad del producto final, dado que priorizan la integración y la mejora continua de los resultados.
- Promueve la motivación del equipo responsable al estimular la creatividad y la innovación entre los integrantes.
- Incentiva un entorno colaborativo y más organizado gracias a la división de las tareas y a la realización de reuniones frecuentes.
- Adopta métricas eficientes para predecir parámetros como rendimiento, costos y tiempo para mejorar la perspectiva acerca del proyecto.
5. Lanzamiento del producto
Al llegar a la quinta etapa, el producto final está listo para ingresar al mercado.
En un primer momento, es aconsejable llevar a cabo un lanzamiento beta, principalmente para identificar si el producto presenta fallas o problemas que puedan comprometer su aceptación.
En este sentido, es importante tener en mente que, recuperar usuarios después de coincidir con un producto deficiente es una tarea bastante compleja: de ahí la recomendación de evitar esta situación por medio del lanzamiento de su versión beta.
6. Soporte y mantenimiento
Si piensas que después de lanzar el producto, el trabajo ha terminado, ¡te equivocas!
De hecho, asegurar su éxito y su larga vida en el mercado digital demanda estrictos cuidados que incluyen el monitoreo y el análisis de los resultados, además de la disposición de un servicio técnico y de optimización de producto.
En definitiva, desarrollar un proyecto digital no es una misión sencilla, pero si sigues estos pasos al pie de la letra, puedes aumentar la probabilidad de tener éxito y de cautivar buenos y fieles clientes.
3 consejos valiosos para obtener mejores resultados
Más allá de planificar adecuadamente e incorporar herramientas ágiles que fomenten la productividad y la economía de recursos, es imprescindible que gestiones tu proyecto digital siguiendo las siguientes buenas prácticas:
1. Implementar acciones de experiencia de marca
La brand experience o experiencia de marca tiene como principal objetivo estrechar la relación entre las marcas y su audiencia por medio de la adopción de estrategias que despierten sentimientos y sensaciones para estimular la fidelización y la satisfacción de los clientes.
Desarrollar acciones que fomenten una excelente experiencia de marca ocasiona una mayor aceptación por parte de la audiencia ante un nuevo producto digital debido, principalmente, al incremento de la seguridad, la confiabilidad y el prestigio de la empresa en el mercado.
2. Desarrollar campañas de marketing digital
El lanzamiento de un producto digital exige la definición de un excelente plan de mercadeo por las siguientes razones:
- Pone en marcha solo las acciones necesarias para difundir y promover el producto.
- Eleva las ventas y, por consiguiente, aumenta el nivel de ingresos generados por dicho producto.
- Optimiza su competitividad en el rubro.
Entre las acciones más importantes, destacamos la definición de una sólida estrategia de marketing de contenidos. Al crear y publicar contenidos atractivos, acordes con las expectativas de la audiencia y con los objetivos del proyecto, es posible atraer leads calificados e incrementar la probabilidad de fidelizar a los clientes.
Como ves, es extremadamente relevante planificar un eficiente plan de marketing teniendo en cuenta las particularidades de cada proyecto, en especial por el hecho de orientar las acciones de divulgación y de ventas del producto digital, algo muy necesario para generar una buena rentabilidad.
3. Contar con un equipo de expertos
Efectivamente, desarrollar proyectos digitales prometedores es una tarea que demanda mucho conocimiento, experiencia y, por supuesto, persistencia en virtud de la gran competencia online.
Tener el apoyo de un equipo de profesionales expertos en el desarrollo de apps, productos y canales digitales se ha transformado en una inversión rentable, ya que estos especialistas están plenamente capacitados para investigar, elaborar y realizar proyectos digitales más efectivos tanto en términos de calidad como en lo concerniente a la generación de ganancias.
¡Eso es todo por hoy!
Al finalizar la lectura de nuestro post, esperamos que hayas entendido que hacer proyectos digitales es una misión compleja, pero cuyos resultados pueden ser geniales si se cuenta con el know-how o conocimiento necesario para estructurarlos, difundirlos y venderlos teniendo presente las necesidades, las expectativas y las tendencias del mercado.
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